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Diseño web para empresas industriales: guía práctica
Por Equipo de IniciativaNet · 9 min de lectura
Un comprador industrial casi nunca compra desde una web. La usa antes, para decidir a quién pide presupuesto. Si en un par de minutos no encuentra qué fabricas, con qué materiales y dónde mandar el plano, pasa al siguiente proveedor de su lista.
Esta guía repasa qué necesita la web de una empresa industrial, sea un taller de tres personas o un fabricante que exporta.
Cómo usa la web un comprador técnico
El ingeniero o el técnico de compras llega con algo concreto: un proceso, un material, una norma o una referencia. Quiere comprobar rápido si puedes hacerlo. A menudo lo mira en el móvil, desde la planta, y reenvía el enlace a un compañero antes de escribirte.
No es el único que entra:
| Visitante | Qué necesita encontrar |
|---|---|
| Ingeniería u oficina técnica | Procesos, materiales, tolerancias, medidas máximas, normas y fichas técnicas |
| Departamento de compras | Qué fabricas, para qué sectores, certificaciones, plazos y cómo pedir presupuesto |
| Cliente o distribuidor extranjero | La misma información en su idioma y alguien que le conteste |
| Candidato a un puesto | Ofertas reales, turnos y cómo llegar a la nave |
| Transportista o proveedor | Dirección exacta, accesos y horario de carga y descarga |
La prueba más sencilla: alguien que no te conoce tiene que entender en cinco segundos qué fabricas y para quién. Si la portada solo habla de calidad y experiencia, no lo entiende.
Un catálogo ordenado por proceso y por material
Si trabajas a medida (mecanizado, estampación, soldadura, tratamientos superficiales), el comprador busca un proceso y un material. Dale una página por proceso con lo que necesita para llamarte o descartarte: materiales, medidas máximas, tolerancias, series cortas o largas y la maquinaria con sus capacidades reales. Añade piezas tipo con fotos propias.
Si fabricas o distribuyes productos con referencia, el catálogo es el centro de la web:
- Ordénalo por familias y por aplicación. El ingeniero suele buscar por tipo de producto; el comprador, a veces, por sector o uso.
- Una página por producto o familia, con una tabla de especificaciones que se lea bien en el móvil.
- Filtros por especificación (diámetro, material, presión, norma) cuando pasas de unas decenas de referencias.
- Referencias y normas escritas en texto, no dentro de imágenes. Mucha gente busca una referencia o una norma DIN o ISO tal cual.
- En cada ficha, un botón para pedir presupuesto que abra el formulario con esa referencia ya indicada.
Antes que los colores, decide las familias y los campos de cada ficha: una web industrial se rompe cuando el catálogo crece y nadie previó dónde colocar lo nuevo. Y que tu oficina técnica pueda actualizarlo sin llamar a la agencia: las webs que hacemos son autogestionables.
Fichas técnicas y de seguridad descargables
La página explica el producto; el PDF es lo que el cliente archiva y reenvía a su equipo. Necesitas las dos cosas:
- Nombre de archivo con la referencia, el producto y la versión, y la fecha de revisión visible dentro del documento.
- Cuando la ficha cambie, sustituye el archivo en la misma dirección web: los enlaces antiguos siguen sirviendo y nadie descarga una versión caducada.
- Modelos CAD, certificados de material y declaraciones de conformidad, junto a su ficha.
Si fabricas o distribuyes productos químicos, las fichas de datos de seguridad merecen un apartado propio, por producto y por idioma, con la versión vigente a la vista. Publicarlas es una comodidad para tu cliente, que las encuentra sin escribirte; la obligación de entregarlas la sigue marcando el reglamento europeo REACH.
Un formulario que acepta planos
Con «nombre, correo y mensaje» no se pide precio de una pieza. Un formulario industrial pide lo justo:
| Campo | Obligatorio | Por qué |
|---|---|---|
| Nombre, empresa y correo | Sí | Para contestar y saber con quién hablas |
| Producto, proceso o servicio | Sí, con desplegable | Envía la petición a quien la valora |
| Cantidad o volumen anual | No | Cambia el precio, aunque a veces aún no se sabe |
| Material, medidas o norma | No | Evita un correo de ida y vuelta |
| Plano adjunto | No | PDF, DWG o STEP, con el tamaño máximo indicado |
| Plazo deseado | No | Te ayuda a priorizar |
Si el archivo pesa demasiado, ofrece otra vía para mandarlo. Que quien envía el formulario reciba al momento una confirmación con los siguientes pasos, y que cada petición llegue a la persona que presupuesta esa familia, no a un buzón que nadie revisa.
Si recibes planos confidenciales, explica junto al formulario quién los ve y cuánto tiempo los guardas: quien va a adjuntar el plano de un cliente suyo quiere saberlo antes.
Idiomas para exportar
Si exportas, la versión en inglés, y en el idioma de tus mercados principales, hace de comercial en esos países. Para que funcione:
- Una dirección por idioma (
/es/,/ca/,/en/), nunca un botón que cambia el texto sin cambiar la URL. - Etiquetas hreflang que indiquen a Google qué versión corresponde a cada idioma. Google lo explica en su guía sobre versiones localizadas de las páginas.
- Un selector de idioma que lleve a la página equivalente, no a la portada, y sin redirecciones automáticas según el país del visitante.
- Traducción profesional revisada por alguien de tu equipo técnico. Un término mal traducido en una especificación genera desconfianza justo en el comprador que más te interesa.
Traduce solo lo que puedas atender: mejor un inglés completo que cinco idiomas a medias. Y si vendes en Cataluña, no olvides el catalán.
La web también sirve para contratar
Compites por soldadores, operarios de CNC o carretilleros con las naves de al lado, y el candidato mira tu web antes de presentarse. Una sección de empleo útil tiene:
- Ofertas reales y al día, con funciones, turno, tipo de contrato y, si puedes, una horquilla salarial.
- Una página por oferta, con su propia dirección para compartirla en portales y redes.
- Cómo llegar a la nave en transporte público. En un polígono, quien no tiene coche lo mira antes que nada.
- Fotos reales de la planta y un formulario para enviar el currículum desde el móvil.
Marca cada oferta con los datos estructurados de empleo (JobPosting) para que pueda salir en el buscador de empleo de Google. Google decide si la muestra, pero es visibilidad que no pagas a un portal.
El pin de Google Maps cuando la nave está en un polígono
Tu ficha de Google la usan a diario transportistas, candidatos, proveedores y clientes que vienen de visita. En los polígonos, la numeración de las naves y las calles interiores despistan al mapa a menudo, y un pin en la calle equivocada manda un camión a la puerta que no es. Conviene revisar:
- La dirección, con calle y número. Es lo que el mapa sabe situar. El polígono, la parcela o la nave van como complemento, no en lugar de la calle. «Polígono Industrial X, parcela 7» obliga a adivinar.
- El pin, en la entrada que quieres que usen. Si la recepción y el muelle de carga dan a calles distintas, pon el pin en la puerta de la mayoría de visitas y explica la otra en la página de contacto, con el horario de carga y descarga.
- El mismo formato en todas partes: la web, la ficha de Google, las facturas y los directorios del sector.
Los nombres de polígono también confunden. El polígono Santiga se reparte entre Barberà del Vallès y Santa Perpètua de Mogoda, así que dos naves del mismo polígono pueden estar en municipios distintos. Y Can Sant Joan es a la vez un parque empresarial en el límite entre Sant Cugat y Rubí y un barrio de Montcada i Reixac. En casos así, el nombre del polígono no basta: escribe siempre la calle, el municipio y el código postal de tu dirección oficial, idénticos en la web y en la ficha.
Si en la nave no recibes a nadie, la ficha se configura de otra manera; lo explicamos en SEO local y Google Maps.
SEO industrial: por producto y proceso, no por municipio
Un comprador que busca proveedor escribe lo que necesita: «mecanizado CNC de aluminio», «tratamiento superficial de piezas», una referencia o una norma. A veces añade una zona amplia, como Barcelona o el Vallès. Casi nunca escribe el municipio de tu nave, porque no lo sabe. Por eso el SEO de una empresa industrial se construye sobre lo que fabricas:
- Una página por proceso, producto o aplicación, con el vocabulario de tus compradores y los datos técnicos en texto, no solo dentro de un PDF.
- Páginas por sector (automoción, alimentación, farmacia) solo si trabajas para ellos y puedes contar algo concreto.
- Primero, la base técnica: variantes de producto que generan páginas duplicadas, filtros que multiplican direcciones inútiles y fichas sin texto propio. Lo que Google no indexa no trae a nadie.
- En cada idioma, los términos de ese mercado, que no siempre son la traducción literal del castellano.
El municipio tiene un sitio pequeño: la página de contacto, la ficha de Google y los datos de empresa. Con eso te encuentra quien ya conoce la zona.
Las búsquedas industriales son pocas, pero un solo contacto puede convertirse en un cliente para muchos años. Por eso el resultado se mide en peticiones de presupuesto y planos recibidos, no en visitas. En posicionamiento SEO en Terrassa contamos cómo lo trabajamos, empezando por una auditoría gratuita.
Señales de confianza para compradores
Antes de invitarte a ofertar, un comprador industrial quiere reducir riesgos. La web puede adelantarle respuestas:
- Certificaciones, cada una con el documento descargable, la entidad que la emite y la fecha de validez: ISO 9001, IATF 16949 si sirves a automoción o las que tengas.
- Homologaciones y auditorías de cliente. Si has superado auditorías de proveedor, dilo en la medida en que el contrato lo permita. A veces basta con el sector: «homologados como proveedor por un fabricante de automoción».
- Capacidades reales, revisadas por quien las conoce. Un error en una tolerancia o en una norma resta credibilidad ante un auditor de calidad.
- Una persona de contacto con nombre y cargo para cada área, en lugar de un correo genérico.
El entorno también cuenta, en su medida. Algunos polígonos están certificados: en Polinyà, por ejemplo, los cuatro polígonos tienen el distintivo «Polígon Empresarial de Qualitat», que audita AENOR según un estándar de la Coordinadora Española de Parques Empresariales (noticia del Ajuntament de Polinyà). Si tu polígono tiene un distintivo así, menciónalo junto a la dirección. Eso sí, el distintivo evalúa el polígono (urbanismo, infraestructuras, servicios y gestión), no tu empresa, que sigue necesitando sus propias certificaciones.
Cuánto cuesta y cuándo no hace falta tanto
Una web corporativa a medida cuesta desde 2.200 € + IVA. En una empresa industrial, lo que mueve la cifra es el catálogo, los idiomas y las integraciones, por ejemplo con tu ERP. En nuestros precios tienes qué hace cambiar un presupuesto, y en diseño web en Terrassa, cómo trabajamos.
La primera consulta es gratuita. Podemos hacerla en tu nave, donde se ven mejor los procesos, o por videollamada; en las zonas donde trabajamos tienes dónde nos vemos en persona. Si quieres que revisemos tu web actual o necesitas una nueva, cuéntanos tu proyecto.
Y un aviso: si trabajas para cinco clientes fijos y no buscas crecer ni contratar, puede bastarte una web sencilla con lo que haces, tus certificaciones, cómo llegar y un contacto. El catálogo, los idiomas y el SEO tienen sentido cuando quieres clientes nuevos, exportar o encontrar personal.
Preguntas frecuentes
Somos tres personas en un polígono. ¿No es demasiada web para nosotros?
Depende de lo que quieras conseguir con ella. A un taller pequeño le suelen bastar pocas páginas: qué procesos haces, con qué máquinas y materiales, tus certificaciones si las tienes, un formulario que acepte planos y el pin bien puesto. Sin filtros, sin idiomas y sin catálogo largo. Si creces, la web crece contigo. En la primera consulta, que es gratuita, te decimos con franqueza si te conviene ahora o puedes esperar.
¿Podemos actualizar nosotros el catálogo, las fichas y las ofertas de empleo?
Sí. La web es autogestionable: das de alta productos, sustituyes los PDF y publicas o cierras ofertas sin depender de nosotros. Dejamos el catálogo ordenado para que cada ficha nueva encaje en su familia.
¿Tenemos que traducir toda la web?
No. Empieza por lo que un cliente extranjero necesita para pedirte precio: la portada, los procesos o las familias principales, las fichas y el contacto. Amplía cuando lleguen consultas en ese idioma.
Solo vendemos a otras empresas. ¿Nos sirve el SEO?
Sí, aunque se mide distinto. Tendrás pocas visitas, pero las que lleguen buscan lo que fabricas, y una sola petición de presupuesto puede justificar meses de trabajo. Si tus clientes ya te conocen y no buscas otros, aportará poco.
Nuestros contratos no nos dejan nombrar a los clientes. ¿Qué enseñamos?
El sector, el tipo de pieza y el proceso, con fotos en las que no se reconozca el producto del cliente si hace falta. Un comprador quiere saber si ya has fabricado algo parecido para su sector, y eso se puede contar sin nombres.