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El SEO es ciencia

Por Equipo de IniciativaNet · 7 min de lectura

No hace mucho, un autoproclamado gurú del SEO nos dijo que los factores en SEO no se pueden correlacionar. Según él, no podemos hacer un test con 100 páginas de Google si se estima que para esa búsqueda hay la friolera de 2 millones de resultados.

Después estuvo cerca de 10 minutos divagando sobre lo equivocados que estábamos al entender el SEO como una ciencia y no como un arte.

Esta persona no podría estar más equivocada. Los SEO científicos usamos las matemáticas para determinar qué factores tienen más peso a la hora de posicionar un sitio web. Usamos correlaciones para averiguar si Google está ordenando las SERP en función de ciertos factores.

Por qué el SEO científico funciona

Para empezar, no todo lo que se mide acaba siendo un factor de posicionamiento.

Pongamos un factor de posicionamiento hipotético. En el eje X tenemos la posición en las SERP de Google y en el eje Y, la medición de ese factor.

Gráfico de ejemplo «Factor 1»: para las posiciones 1 a 10 de Google, valores entre 0 y 10 que suben y bajan sin ningún orden
Factor 1: el valor no sigue a la posición, así que no parece un factor de posicionamiento.

En un gráfico así se aprecia claramente que ese factor no ayuda a posicionar. Cuando decimos que algo no es un factor de posicionamiento, lo que queremos decir es que, según nuestras mediciones, no parece haber correlación entre la posición en Google y la medición de ese factor.

Si, por el contrario, la medición de un factor parece correlacionarse con la posición en los resultados de búsqueda, como en los dos ejemplos siguientes, pensaremos que ese factor sí es un factor de posicionamiento.

Dos gráficos de ejemplo: «Factor 2» baja de 9 en la posición 1 a 0 en la 10, y «Factor 3» sube de 0 en la posición 1 a 9 en la 10
Factores de posicionamiento: el Factor 2 baja con la posición y el Factor 3 sube; los dos se correlacionan con ella.

Una correlación estadística se aprecia claramente como una tendencia en un gráfico. Hay muchos tipos de correlación: fuerte, débil, positiva, negativa... Lo importante es que, para usar correlaciones en tus estrategias SEO, uses idealmente solo las más fuertes. Por fuertes nos referimos a que el gráfico describa una línea claramente ascendente conforme se acerca a la posición 1 de Google, en el caso de las positivas, y al contrario en el caso de las negativas. Lo que solemos ver en Google es que, sobre todo, las correlaciones negativas fuertes se repiten con el mismo factor en búsquedas diferentes, una vez tras otra... ¿Coincidencia?

Pruebas

Los gurús muchas veces insinúan, o intentan hacer creer al cliente, que con el SEO científico y las correlaciones afirmamos de manera categórica que algo es o no es un factor de posicionamiento, cuando en realidad no tenemos ni idea, igual que ellos. Nada más lejos de la realidad.

En nuestro caso, como norma general, una correlación fuerte en un factor es algo que un SEO tiene que analizar, valorando su posible implementación. Cualquier otro tipo de correlación la consideramos no concluyente.

Lo que hacemos es buscar pistas que nos digan por dónde van los tiros. Es una forma de optimizar el tiempo y de no empezar a hacer cambios a diestro y siniestro hasta dar con la tecla, con la consiguiente pérdida de tiempo y el peligro que eso conlleva.

Por eso medimos los factores que creemos que pueden influir en el posicionamiento, tanto on page como off page, y trabajamos solo los que muestran una correlación fuerte en las búsquedas que te interesan, de forma que cada acción tenga detrás una evidencia empírica. Esto se traduce en que, mientras muchos «expertos SEO» van dando palos de ciego, probando cosas una a una sin saber cuánto tiempo ni cuánto presupuesto invertir hasta que algo parece funcionar, nosotros usamos mediciones y datos para trabajar de forma más eficiente.

La correlación no es causalidad

Es el mantra de los estadísticos de todo el mundo. Detrás hay una preocupación sana: verificar por partida doble tus datos y tu metodología, y ser muy estricto con lo que puedes testear y con las conclusiones que puedes sacar de esos tests.

Mucha gente del mundillo SEO que usa esta premisa (y nos hemos encontrado a muchos) lo que en realidad está diciendo es: «justifico no usar matemáticas, datos ni ningún tipo de metodología basada en evidencias en mi trabajo SEO». No decimos que tengas que estar de acuerdo al 100 % con esta metodología, pero renunciar a las matemáticas y a la ciencia para estudiar lo que, al fin y al cabo, no deja de ser un algoritmo matemático es bastante necio o hipócrita, según el caso. La gente que hace esto son vendehumos. Suelen encajar perfectamente en uno de estos dos perfiles:

  • Formidables vendedores que en realidad no tienen ni idea de lo que venden.
  • SEO que se ganaron una reputación antes de Penguin, la actualización de Google de 2012, cuando prácticamente todo valía.

Cualquiera de estos gurús, o una mezcla de ambos, trabaja con la mentalidad de que si algo le funcionó en el pasado, ¿por qué no iba a funcionar ahora? Venden una y otra vez los mismos servicios que, en el fondo, saben que ya no funcionan. En el peor de los casos, incluso atacan a quienes practican un SEO validado con datos e intentan convencer al cliente de que es mejor hacer caso a sus prácticas de gurú.

No nos importa lo que es un factor de posicionamiento y lo que no

No tenemos una mentalidad rígida en este aspecto. ¿Algo es un factor de posicionamiento? Da igual si lo es o no; lo importante es si parece serlo, con datos que lo avalen. Los factores de posicionamiento cambian. Ha habido muchos «hechos SEO» que se daban por ciertos, que tenían lógica, que eran razonables y que toda la blogosfera SEO repetía una y otra vez, y que al final se demostró que eran falsos.

Vemos constantemente a Google intentar llevar la opinión SEO en una dirección y, al hacer una medición, comprobamos claramente que no es así. Todo esto es normal: cada uno defiende su parcela. Al fin y al cabo, es lo que siempre pasa con el ser humano en los campos en los que no se aplica la ciencia.

Si gracias a las matemáticas algo resulta ser un factor de posicionamiento, bien; y si no lo es, también. En cualquier caso, sabremos algo que no sabrán quienes no usan las matemáticas y podremos usarlo a nuestro favor.

Llega un momento en que te das cuenta de que, siguiendo los datos, te suele ir mejor que siguiendo a los gurús SEO. Hace mucho tiempo que no damos por buenas, sin medirlas antes, ni las divulgaciones de Google sobre la materia ni los refritos de refritos que publican la mayoría de blogs SEO sin datos ni pruebas que los avalen (salvo un par de excepciones).

Nos dan igual las actualizaciones de Google

¿Estamos locos? No. Somos una agencia de SEO en Terrassa (Barcelona), tenemos clientes y tenemos preocupaciones, pero... hacemos mediciones y tenemos un histórico. Si tras una supuesta actualización del algoritmo principal de Google la web de un cliente cae estrepitosamente, comparamos las correlaciones de antes de la actualización con las de después y miramos qué factores se han reforzado o debilitado. Del estudio de esa información sacamos nuestras conclusiones y trazamos un plan para revertir la situación.

¿Quiere decir esto que nos creemos inmunes a las actualizaciones de Google? No. Por supuesto que puede darse el caso de que una actualización sea un caos y ni estudiando todos los datos lleguemos a una conclusión. Pero en la mayoría de los casos ya hemos trabajado antes los déficits de la web y es raro ver una penalización por parte de Google. El resto suele ser simplemente un baile: al fin y al cabo, el SEO es un juego de suma cero.

Nota de la redacción (septiembre de 2026): hemos revisado este artículo de 2019 para corregir erratas, describir con palabras los dos gráficos que lo acompañaban y quitar una cifra de factores medidos que hoy no podemos documentar. El método sigue siendo el mismo. Lo que ha cambiado es el escaparate, con respuestas generadas por IA encima de los resultados, y lo contamos en qué cambia para las pymes con ChatGPT y los AI Overviews.

Si quieres saber qué dicen los datos de tu web, pide la auditoría gratuita.

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